La Sierra Norte de Guadalajara
Mucho más que el escenario de nuestra marcha: un parque natural de 117.000 hectáreas, pueblos de pizarra, hayedos, ríos de montaña y una de las densidades de población más bajas de Europa. En julio de 2026 una parte de ella ardió. La mayor parte sigue en pie, y necesita visitantes.
Lo que el fuego se llevó
El incendio de La Mierla recorrió en una semana los valles del Sorbe y del Bornova: pinares de repoblación, robledales y jarales que cubrían las laderas del Alto Rey y las sierras que rodean Hiendelaencina, Bustares o Villares de Jadraque. Se quemaron más de 32.000 hectáreas —casi un tercio del parque natural—, se perdieron colmenas, ganado, naves y huertos, y los vecinos pasaron días fuera de sus casas sin saber si volverían a encontrarlas en pie.
Las casas se salvaron casi todas. Los montes tardarán décadas: el robledal rebrotará de cepa en pocos años; el pinar, plantado a mano hace medio siglo, no volverá sin ayuda.
Lo que sigue en pie
La Arquitectura Negra
Campillo de Ranas, Majaelrayo, Valverde de los Arroyos, Tamajón o Almiruete conservan una tradición constructiva única: muros y tejados de pizarra negra que se funden con la montaña. Los pueblos de la Arquitectura Negra quedaron fuera de las llamas o fueron protegidos por los bomberos, y hoy reciben visitantes con normalidad.
El Hayedo de Tejera Negra
Uno de los hayedos más meridionales de Europa, Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 2017, no se vio afectado por el incendio. En octubre, cuando celebramos la marcha, está en su mejor momento. Reserva con antelación: el acceso en otoño es limitado.
El Ocejón y el Alto Rey
El pico del Ocejón (2.049 m) y el Alto Rey (1.858 m) son los guardianes de la comarca. El Alto Rey, con su ermita y sus vistas sobre toda la provincia, sigue siendo el punto culminante de la marcha.
Ríos y cañones
El Jarama, el Sorbe y el Bornova esculpen valles y desfiladeros. Sus orillas serán las primeras en reverdecer.
Hiendelaencina
Capital de la antigua minería de la plata, con su museo y sus bocaminas. Es la casa de la marcha desde 2015 y nuestra base para el fin de semana.
Cómo ayudar
Ven, quédate a dormir, come en los bares, compra miel, quesos y artesanía local. Y vuelve en primavera a ver brotar el monte.